Somos rebaño. Este fue el claim que se me ocurrió para Quesería Villa de la Nava después de rumiar la idea de sentido de pertenencia, comunidad y territorio. Y es que en esta quesería, además de poseer una multitud de ovejas churras, son rebaño. Elaboran cada queso con mimo y dedicación, utilizando la leche fresca de sus propias ovejas criadas en plena Tierra de Campos, donde pastan cada día. Y allí me fui con Miriam Chacón (cámara en mano), a conocer de cerca cómo viven, cómo elaboran y cómo entienden su oficio. Además de probar su queso, ¡que está riquísimo!










Ya con toda esta información, el buen sabor de boca y con las fotazas de Miriam, volví al redil y me puse manos a la obra. Tocaba transformar lo aprendido en identidad, contar su relato de manera honesta a través del restyling de su marca y la creación de su web, por la que puedes darte un paseo aquí.
Conocerás a Eva y a Jesús, que son quienes cuidan del ganado y a la vez del territorio, porque el ganado que pasta cultiva la vida.
Además, rediseñé todas las etiquetas de sus productos en sus diferentes formatos.
La web la realicé con De Rotos y Descosidos que siempre me lo pone fácil y hace bonito.
Este proyecto ha sido realizado gracias a la iniciativa Naturaleza Pastoreada cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU. Gracias por contar conmigo, Alicia.